Para muchos es un paraíso sin igual, para otros; y vamos a poner las cartas sobre la mesa, es una aberración del mundo moderno y el fiel reflejo de la filosofía del ladrillo.

El 90 por ciento de la gente que vive aquí lo hace para toda la vida, es una receta secreta que pocos se animan a dejar; es como un vicio inconfesable. Es una manera de vivir.

Para enamorarte de La Manga tienes que pensar en mar; y arena. Tienes que pensar en vistas infinitas y en largos paseos a cualquier hora del día por playas interminables.

Casi 20 kms de arena fina interrumpidos por algún que otro puente que nos permite pasar al mar vecino, nuestro querido Mar Menor.

Vamos a hablar de La Manga como lugar de descanso, aquí puedes darle al play en el sofá de tu terraza y disfrutar de uno de los mejores amaneceres del país.

¿O prefieres un atardecer en el Mar Menor? ¿quizá en la Playa de Los Alemanes?

La Manga del Mar Menor no se describe con palabras, hay mucho que contar pero pocos encuentran la manera acertada de hacerlo. Para ello recurrimos a imágenes, como esta que te traigo hoy…

¿Qué más decirte de este lugar mágico?